El Porteo Ergonómico se podría definir como «la forma de transportar a nuestros bebés o hijos cerca de nuestro cuerpo, ayudándonos de una serie de tejidos o mochilas, que respeten su fisiología postural«. Cuando consultamos manuales o información sobre cómo portear de manera ergonómica, solemos encontrar descripciones en relación a la posición del bebé como posición en ranita, piernas en M con rodillas más altas que las caderas, espalda curvada en forma de C, etc.

Como mamá, sé que nuestra preocupación fundamental es el bienestar de nuestro bebé y esto es indiscutible. Como Fisioterapeuta especializada en Porteo, he adquirido herramientas para conseguir la postura óptima del bebé en contacto con el cuerpo del adulto. Pero a lo largo de estos años también he observado que falta información sobre la salud postural del adulto en lo que a porteo ergonómico se refiere.  Un portabebé ergonómico (bien utilizado) es de gran ayuda a la hora sostener a nuestro bebé. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el utilizar un portabebé ergonómico no es la garantía absoluta. Es decir, el utilizar una mochila ergonómica o un fular tejido (que muchos consideran el pilar del porteo ergonómico), no nos asegura que estemos porteando a nuestro bebé de forma ergonómica para él y para el/la porteador/a. Debemos utilizar el portabebé adecuado para las características y necesidades del bebé y del adulto.

Una vez entendidas las bases del porteo, y hecha una buena selección del portabebé adecuado, el efecto  en la postura del adulto es muy visual, como se puede observar en esta secuencia de fotos. Vista de perfil, se puede observar que mi columna vertebral tiene las curvas dorsal y lumbar (lordosis) y la dorsal (cifosis). A medida que voy cogiendo a mi hijo, me desplazo de la línea vertical y, cuando estoy sosteniéndolo, para compensar su peso mi zona dorsal, retrocede y la curvatura lumbar aumenta. Cuando me ayudo con un portabebé (en este caso un mei tai), la posición de mi espalda tiende a parecerse más a la posición inicial. 

Las recomendaciones fundamentales desde un punto de vista postural son las siguientes:

  • Si tenéis tendencia a sufrir sobrecarga de espalda, lumbalgias frecuentes, escoliosis, etc. es preferible utilizar nudos de fular, o portabebés que repartan el peso de la forma más simétrica posible.
  • En el caso de mochilas, mei tais, o fulares es muy importante ajustar la tira de la cinta de la cintura adecuadamente, ya que ésta va a ser la que va a apoyar la acción de la musculatura del abdomen (como una faja que refuerce y proteja la zona lumbar)
  • En el postarto, también necesitamos ayudar a la musculatura abdominal (que ha estado distendida y ahora tiene que volver a trabajar), teniendo muy en cuenta la recuperación del suelo pélvico. Evita nudos que generen presión sobre la zona media y alta del abdomen e intenta que el portabebé refuerce la parte inferior del abdomen.
  • Las bandoleras (u otros portabebés asimétricos), tienen la desventaja de cargar más en un lado que en otro de nuestra espalada, pero tienen otros beneficios que puedes leer en «VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA BANDOLERA DE ANILLAS«

En esta entrevista de hace unos años explico cómo el porteo ergonómico puede cuidar tu espalda si se elige el portabebé adecuado para cada caso y se usa de la manera más adecuada.

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