El «temido» cólico del lactante es un cuadro (no se puede considerar patología porque no lo es), que afecta a muchos bebés recién nacidos y a sus familias. Se caracteriza por el llanto intenso e inconsolable del bebé, sobre todo al final de la tarde o al inicio de la noche.

Al realizar la búsqueda bibliográfica para escribir nuestro libro «Bebés en Movimiento: Acompañamiento del Desarrollo Psicomotor, Sensorial y Postural de tu bebé», leímos en varias publicaciones que los cólicos del lactante afecta principalmente a bebés de Europa y Norteamérica. Es decir, culturas donde, entre otros factores, el bebé permanece más horas al día separado del cuerpo de su mamá. Por el contrario, en aquellas culturas donde el uso de carrito para el bebé es menos frecuente y el bebé permanece más tiempo junto al cuerpo de su mamá, el cólico no se conoce.

Esto nos hace pensar que en el cólico del lactante no sólo intervienen factores «puramente» digestivos del bebé, sino que afectan otros factores culturales.

En este vídeo te cuento qué es el cólico del lactante y te doy algunos consejos para aliviarle.

¿Qué puedo hacer si creo que mi bebe tiene cólicos?

  • Revisa las tomas: tanto si amamantas a tu bebé, como si le alimentas con biberón, es importante valorar cómo come tu bebé. La frecuencia de las tomas, tu postura, la de tu bebé, etc. son factores que pueden influir en la irritabilidad de tu bebé más de lo que te imaginas. Si necesitas ayuda en este sentido, contacta con un profesional de la lactancia.
  • Si tu bebé tiende a estar irritable a última hora del día, evita estímulos innecesarios a esta hora: como ruidos, iluminación excesiva, etc. Si eres tú quien vas a visitar a un bebé recién nacido, ten en cuenta que el bebé necesita estar tranquilo y junto a su mamá o papá (el pasar de brazo en brazo de «desconocidos» puede ser un factor de irritabilidad)
  • No hagas masaje en plena crisis de llanto. Cuando el bebé está llorando no es el mejor momento para aplicar el masaje, e incluso puede irritarle más. En este vídeo te explico qué tipo de masaje puedes aplicar, pero te en cuenta que el momento en que realizas el masaje es clave para que éste sea efectivo. Debes elegir un momento en el que tanto tu bebé como tú estéis relajados y receptivos. Si no, será contraproducente.
  • Mantén a tu bebé cerca de tu cuerpo, haciendo piel con piel o porteándolo, pero teniendo cuidado con los cambios de temperatura cuando vayas a sacarlo del portabebé, o si lo colocas sin ropita sobre tu cuerpo.
  • Consulta a un especialista. Desde la fisioterapia podemos ayudarte, valorando y tratando a tu bebé con técnicas específicas y nada agresivas. Incluso en los casos en los que este tipo de tratamiento no es posible, debes saber que hay pautas y recomendaciones que podemos trabajar de forma personalizada (no necesariamente presencial) para ayudaros.