Porteo Sin Dolor tras Cirugía de hombro

El porteo ergonómico, además de ser seguro y estar adaptado a las necesidades de bebé y adulto, debe también respetar la “regla del no dolor”.

Este caso clínico corresponde al ejercicio final presentado por la alumna Rut Gimenez Valor en la 7ª edición de la formación en Porteo Ergonómico y Porteo Adaptado para Profesionales Sanitarios.

Rut es Fisioterapeuta y ejerce su labor asistencial en su propio centro “Clínica de Fisioterapia Rut” ubicado en Alcoy (Alicante).

En este post nos expone las conclusiones derivadas de su propia experiencia, habiendo sido mamá tras una cirugía de hombro que le produce limitación funcional y dolor en ciertos movimientos.

El objetivo de este caso práctico es analizar las opciones de porteo más adecuada, descartando aquellas que, a pesar de ser ergonómicas, no son posibles de realizar de forma adecuada, segura y sin producir dolor a la mamá.

Introducción

En principio, iba encaminada a otro caso clínico que nada tiene que ver con éste, mi caso iba sobre el porteo en una bebé prematura, nacida durante el curso de porteo, pero el estrés de sus padres y mis dificultades a la hora de realizar algunos nudos, han hecho decantarme hacia un plano más personal.

Mi limitación dolorosa de movilidad de hombro, me ha dado momentos algo estresantes por no poder realizar los nudos sin peligro para el bebé. Y creo que puede ser de gran ayuda para al lector llegar a entender a qué nos enfrentamos algunas mamás que las cirugías no han salido cómo se esperaba.

Exposición del Caso

Mamá de 36 años, fisioterapeuta, sana, deportista, operada de luxación recidivante de hombro derecho en abril del 2011.

En la operación le colocaron tres clavos en la parte anterior más un cerclaje. No tuvo inmovilización diurna, sólo para dormir y durante 3 semanas. Nos dice que la rehabilitación fue buena, que no se saltó ningún paso a seguir.

La valoración del hombro es:

  • FLEXIÓN: 135⁰ con dolor +++ al final, notando un tope duro.
  • EXTESIÓN: Sin restricción y con sensación de tensión en los últimos grados.
  • ABDUCCIÓN: Sin restricción y dolor en los últimos grados.
  • ROTACIÓN EXTERNA: 45⁰ con el brazo pegado al tronco y apenas movimiento con flexión de 90⁰, y con dolor +++
  • ROTACIÓN INTERNA: sin restricción con el brazo pegado al tronco y 45⁰ con flexión de 90⁰, y con dolor +++
  • ADUCCIÓN: Difícil de medir ya que el dolor (++++) impide mantener la postura.

Con la mano derecha no se toca el hombro izquierdo, refiere un tope doloroso.

Fuerza de 5 en la mitad del recorrido, siendo dolorosa en los últimos grados.

La paciente nos refiere que hace vida normal, trabaja, juega al padel, coge a sus hijos en brazos, va al fisioterapeuta, que la trata con Feldenkrais, cada 2-3 semanas, dependiendo del dolor de hombro o dolor lumbar que tenga.

Nos cuenta que cuando tuvo a su primer hijo intentó portear con un fular elástico y le producía mucho dolor durante el porteo porque le colocaba la cabeza del humero muy anterior y ella nos dice que es como si los clavos se tocaran. Ese dolor seguía después de quitar el fular. Pasó pronto a la mochila manduca que le iba mejor. Cuando porteaba delante, prefería cruzar los tirantes, pero si estaba sola le resultaba muy difícil coger el tirante izquierdo con la mano derecha por detrás de la espalda. Aunque si no los cruzaba, no le producía tanto dolor como el fular.

Cuando pudo portear a la espalda, mejoró el dolor de hombro de forma considerable.

Con su segunda hija, descartó el fular elástico por el dolor y por el calor, ya que su hija nació en agosto y, además, fue bastante grande. Nos dice que el rebote que hacía el fular elástico le daba más dolor. La llevó en la mochila y, además, cuando pudo portearla a la espalda, mejoró el hombro y el dolor lumbar, que tras el segundo parto tuvo una crisis bastante larga de dolor y bloqueo lumbar.

¿Qué tipo de portabebé sería la mejor opción?

Las necesidades de quien portee van a ser, no tener dolor durante la puesta ni el porteo y sentirse cómoda/o y segura/o.

La elección del portabebé la hemos hecho en función de dónde queda la cabeza del humero con respecto a la cavidad glenoidea del omoplato. Intentamos buscar que quede en una posición media, evitando la anteriorización, que es lo que produce dolor en nuestra paciente.

Hemos observado que el proceso de colocación también es importante, siendo un punto clave que no tenga que realizar muchas rotaciones o movimientos muy forzados, puesto que cuando abusamos de ellos aparece dolor que se mantiene durante el porteo. Además, de que, en algunas posiciones, puede perder la fuerza y poner en riesgo al bebé.

El fular tejido es nuestra mejor opción en los primeros meses porque, aunque se necesita un poco más de práctica, queda muy bien ajustado al cuerpo y no pierde tensión durante el porteo.

El nudo canguro lo hemos seleccionado porque los movimientos son cortos y se hacen con la mano del mismo hombro. Además, el nudo a la cintura o cadera no nos va a dar la sujeción del bebé, sino que los propios pliegues a nivel de la cara anterior del hombro y el saquito que le hacemos nos mantiene al bebé ya sujeto, pudiendo hacer el nudo en la parte delantera, que le ocasiona menos dolor.

Adjunto dos fotografías, la primera fular tejido y nudo canguro podemos ver que el hombro queda bien colocado. La segunda, fular elástico y cruz envolvente, le falta ajuste porque la paciente no pudo ajustarlo más por el dolor en el hombro. Además, vemos que el hombro queda más anterior que en la imagen primera.

La mochila ergonómica en las fases VI y VII, puede ser de gran ayuda porque al estar fabricada nos da mayor seguridad a la hora de sujetar al bebé, sobre todo al pasarlo de la cadera a la espalda.

Nuestra paciente tuvo muchos problemas con los nudos, pues el paso a la espalda el saquito se le salía y la pierna del muñeco iba a la extensión. Y cuando tocaba pasar las telas por encima del bebé, el hombro no le permitía darle amplitud a la tela, muchas veces se le quedaba en el culete del bebé y debía hacer un tirón más fuerte, con el riesgo que puede conllevar para el bebé.

La bandolera de anillas la hemos elegido porque puedes llevarla puesta y subir o bajar al bebé cuando lo necesite. Además, lo más importante es hacer un buen saquito, y en esta fase recomendaría llevar el bebé en la cadera derecha para que el saquito se haga con el brazo que no tiene lesión. Como el peso recae en el hombro contrario al afectado, el porteador no notaría dolor, porque ni fuerza la rotación interna ni hace fuerza.

La importancia del aprendizaje

Cuando el adulto que quiere portear se encuentra ante una barrera que además tiene ella y no puede solucionarla porque es una lesión permanente, es muy importante un buen asesoramiento, darle la confianza de que puede hacerlo, y que además va a sentirse bien. Es importante que practique, si no ha porteado nunca, con un muñeco por si no tiene fuerza o tiene miedo de que pueda caerle su bebé. Una vez tenga práctica en el manejo del fular, empezaríamos a ver cómo lo hace con su bebé. Yo no le ayudaría, puede mermar la confianza y dejar de portear si está sola para colocarse el portabebé.

Podemos ofrecerle la posibilidad de que hay más nudos y más portabebés, recalcando que puede gastarlo en momentos puntuales y, siempre y cuando, el dolor desaparezca durante el porteo, de esta manera, resultará gratificante.

Conclusión de porteo para las primeras fases del bebé

*A continuación se profundiza en las posibilidades de porteo existentes en cada una de las fases de desarrollo del bebé descritas por María Sánchez y Lorena Gutiérrez, autoras del libro Bebés en Movimiento. Para conocer más acerca de estas fases, pincha aquí.

El buen ajuste del fular elástico, en nuestra paciente caso es dañino, la elasticidad de la tela hace que el hombro caiga hacia delante, le impide bastante movimiento y el movimiento que puede hacer, resulta doloroso. Por lo tanto, en las primeras fases (I – V), un porteo seguro para el bebé y adulto con luxación recidivante de hombro (con o sin cirugía) sería un buen aprendizaje del fular tejido y el nudo canguro.

La tela que envuelve el deltoides no queda tan abierta. El peso del bebé no ocasiona ningún rebote. Si el fular tejido está bien ajustado (para ello le enseñaremos bien a colocarlo), no hay cambio de movimiento del bebé (cosa que con el elástico puede pasar por la elasticidad propia de la tela) y queda en la misma posición durante todo el porteo, esto nos da mayor seguridad al hombro y menos posibilidad de que aparezca dolor durante el porteo.

Además, para hacer el nudo canguro, no se necesita tanta movilidad de hombro, pues los cruces que quedan en la parte anterior del pectoral se realizan sin ningún tipo de dolor, y el cruce de la tela por detrás, a ser en abanico es fácil cogerla.

El ajuste punto por punto se realiza con el brazo pegado al tronco para sujetar al bebé, luego tampoco resulta doloroso. Por estas razones, me decanto por recomendar el fular tejido con nudo canguro.

Conclusión de porteo para la fase VI y la fase VII

Hemos llegado a la conclusión de que en estas fases recomendaría una mochila ergonómica porque la puesta es más fácil.

Las mochilas tienen los paneles, los tirantes,… ya formados, y sólo es necesario saber donde engancha cada tirante y donde ajustarla. Es verdad, que deberíamos elegir una mochila adecuada al tamaño del bebé, para respetar las piernas en M, no vale cualquiera mochila, hay que ver que las piernas no queden si muy abiertas ni muy caídas, y que el panel no sea ni muy grande que les impida ver, ni muy pequeño que incluso tenga riesgo de caerse hacia detrás.

El paso de la cadera a la espalda, a la persona que portea le es más fácil, porque tira de un tirante y el bebé está recogido por el panel.

La posición del tirante queda en la parte anterior del hombro, tirando hacia detrás la cabeza del humero, así que, el propio peso del bebé nos posiciona el hombro en su lugar evitando dolor durante el porteo. Hay que llevar cuidado con la tira que une los dos tirantes, no nos quede muy arriba y nos haga daño en el cuello.

El porteo a la espalda con fular necesita mucha destreza y una movilidad perfecta del hombro, o si hay alguna restricción, al menos que no sea dolorosa, para poder colocar al bebé en su sitio, sobre todo si el porteador está solo. En el caso de que la mamá quisiera, haríamos un aprendizaje con muñeco más intenso que en las fases primeras para que tenga plena confianza cuando vaya a ponérselo.

Conclusión en la fase VIII

El porteo más acertado será una bandolera o un nudo simple a la cadera. Se llevará al bebé en la cadera del hombro afectado, pues el saquito que hay que hacer para que aguante se realiza mejor por el brazo que no hay patología.

Obviamente, este tipo de porteo no se recomienda si va a ser largo o va a haber posibilidad de que el bebé se duerma, puesto que al ser asimétrico, nos podría ocasionar alguna lesión en otro lado. Si quieren hacer una excursión o un viaje donde el bebé vaya más tiempo encima, volvería a recomendar la mochila ergonómica, por las ventajas que hemos citado en el apartado anterior.

Bibliografía

  • Anatomía para el movimiento. Tomo I: Introducción al análisis de las técnicas corporales. Blandine Calais-Germain
  • Wikipedia
  • El estudio está hecho sobre mi, así que he realizado los nudos con diferentes fulares y diferentes pesos de bebés y las conclusiones son las que me han dado mis sensaciones a la hora de manejar los fulares nuevos y la experiencia en porteo con mis dos hijos, ya citadas anteriormente.

Sobre la autora de este post:

RUT GIMÉNEZ VALOR

Soy fisioterapeuta desde el 2003. Tengo mi propio centro de trabajo Clínica de Fisioterapia ‘RUT’ desde marzo del 2004, pero fue hace 6 años apróximadamente cuando me especialicé en suelo pélvico. Pero mi gran revelación vino tras mi primera maternidad, vi las necesidades reales de las  mujeres embarazadas y lo que se puede padecer en un postparto, y esto me animó a adentrarme más en el mundo que rodea a una mamá y a su bebé. Deseando poner en práctica lo aprendido en este curso y poder evitarles las mil dudas que me surgieron a mi hace 4 y 2 años.

RUT GIMÉNEZ VALOR

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About the Author:

Lorena Gutierrez
Mi nombre es Lorena Gutiérrez y soy la creadora de FisioByM "Fisioterapia para Bebés y Mamás". Como Fisioterapeuta especializada Obstetricia, Educadora de Masaje Infantil, Asesora de Porteo y Madre. Escribo, organizo e imparto actividades relacionadas con la salud de la mujer y del bebé, tanto para familias como para profesionales.

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