Si estás embarazada puede que te esté llegando información diversa sobre la necesidad de cuidar tu suelo pélvico. Puede que te estés preguntando qué es lo que implica esto, o qué tipo de ejercicios tienes que hacer para llegar al momento del parto lo mejor preparada posible. O quizá seas más escéptica y te plantees si es realmente necesario, o es algo prescindible ya que, (seamos sinceras) son muchos los quehaceres durante el embarazo y tratamos de ser prácticas seleccionando aquello que es efectivo.

Quizás, conociendo las razones para cuidar tu suelo pélvico te sea más fácil entender la necesidad de cuidarlo:

  1. Evitarás la incontinencia que puede aparecer al final del embarazo: a medida que progresa el embarazo y tu bebé crece, aumenta la presión intra-abdominal y el trabajo que la musculatura pélvica tiene que hacer para preservar la continencia. Debido a este cambio, hay mujeres que en la última etapa del embarazo empiezan a notar ligeras pérdidas de orina, sobre todo al toser o estornudar, cuando aumenta la presión de forma brusca. Por ello,  Incluso si tu bebé naciese por cesárea, este trabajo es igualmente importante.
  2. Aumenta el autoconocimiento y mejora la conciencia corporal: el masaje perineal mejora la conexión con tu cuerpo porque favorece el autoconocimiento. A través del autoconocimiento mejoramos la propia conciencia corporal, y esto nos ayuda en la recuperarnos en caso de lesión. Cuando tenemos un esguince en el pie, conocemos cuáles son los movimientos más apropiados para la recuperación porque visualizamos nuestros pies cada día, y conocemos bien sus movimientos. El suelo pélvico, sin embargo, es una parte de nuestro cuerpo desconocida para muchas mujeres. La autoexploración y el masaje perineal ayudan a situar las distintas estructuras de nuestro suelo pélvico en nuestra mente, nos enseña a conocer las diferentes partes del mismo, y en caso de que exista trauma perineal nos ayudará a recuperarnos con mayor facilidad que si no tenemos ninguna conexión con esta parte de nuestro cuerpo
  3. Conseguirás una mejor recuperación postparto: es lógico pensar que la recuperación postparto será más rápida mientras más indemne haya resultado el periné durante el parto. Pero incluso si se ha producido un desgarro, nos será más fácil reanudar los ejercicio aprendidos durante el embarazo, que empezar desde cero con unos ejercicios nuevos. De esta forma, la tonicidad muscular se recuperará antes, disminuyendo así el riesgo de padecer incontinencia o problemas sexuales en el futuro.

¿Y qué debo hacer?

Son muchas las medidas físicas que se pueden aplicar para proteger nuestro periné, pero el masaje perineal y los ejercicios de suelo pélvico son algunas de ellas, así como mantener una postura adecuada.

El embarazo y postparto son momentos clave donde nuestra postura cambia enormemente, por lo que tener una buena conciencia postural cobra especial importancia para vivir esta etapa sintiéndonos mejor, libres de cargas innecesarias. Además, el suelo pélvico es otra parte de nuestro cuerpo que sufre las consecuencias de una mala higiene postural.

Conocer nuestra postura y hacerla consciente es el primer paso para liberar nuestro cuerpo de tensiones inncecesarias, mejorar nuestra postura, y ayudar a mantener un mejor tono en nuestro suelo pélvico.

Si quieres profundizar en cómo mejorar tu postura, puedes hacerlo a través del curso Conciencia Postural y Suelo Pélvico. Se trata de una formación fácil de seguir, con vídeos breves, que puedes realizar incluso estando con tu bebé.